El diario de Yrigoyen: ¿por qué preferimos que nos mientan?
En muchas ocasiones nosotros somos como Yrigoyen. No toleramos lo que el otro tiene para decirnos. Nuestra rigidez, nuestros prejuicios, nuestra arrogancia, hacen imposible incorporar algo distinto de lo que pensamos o creemos
>En Argentina hay un dicho que es “el diario de Yrigoyen†y hace referencia a
un periódico falso que supuestamente se le entregaba al presidente Hipólito Yrigoyen durante su segunda presidencia (1928-1930). La idea habitual detrás de este concepto es que sus allegados le proporcionaban noticias alteradas y positivas para evitar que se enterara de la realidad del paÃs y la creciente oposición en su contra. Se suele decir que el problema es el entorno, las personas que rodean al lÃder. El lÃder es bueno y puro, y las personas cercanas, malignas, manipuladoras, sin escrúpulos. ¿Pero es asÃ? ¿Acaso el lÃder es una pobre vÃctima, que no tiene nada que ver con las personas de su cÃrculo de confianza más Ãntimo? Me gusta hacer estas preguntas porque cuesta pensar que un lÃder -o cualquier persona-, no tiene nada que ver con las personas que lo rodean. Es bastante obvio que si no tuviera nada que ver, las echarÃa, o él mismo se alejarÃa. Si eso no sucede es porque hay una razón, un sentido. Y porque en el fondo, esas personas expresan en mayor o menor medida al lÃder.
Mentir. Hace más de 2000 años, Confucio decÃa: “No intentes enseñarle algo a un cerdo; perderás tu tiempo, y conseguirás irritarloâ€. Pienso que a veces nuestras relaciones tienen una dinámica parecida. ¿Qué hacer si la otra persona -sea padre, esposa, hijos, amigos- no tolera la información que tengo que compartirle? ¿Pelearnos? ¿O la seductora estrategia de evitarnos un problema? La respuesta es bastante obvia. Las consecuencias, no tanto. El problema de mentir es que corroe el vÃnculo. En ese momento dejamos de construir intimidad y lo que se empieza a consolidar es una distancia emocional. Con el paso del tiempo quizás se convierta en una distancia insalvable. Destruyó por completo el vÃnculo. Ya no podemos conversar de nada profundo, solo del clima o de temas irrelevantes. La muerte del vÃnculo.
Asà y todo, lo que pretendo plantear acá es otra cosa. No ser especialistas en detectar las mentiras de los demás. Ni siquiera las nuestras.
Es difÃcil. SerÃa injusto.
¿Y vos? ¿Sos consciente de cuántas situaciones vivÃs, en la que no dejas ningún margen a que la otra persona exprese lo que tiene para compartir?
Notas Relacionadas
Hasta agosto de 2026, se cometieron 144 femicidios y un intento de asesinato por día, según distintos monitoreos. Todos los registros coinciden en que la violencia de género no baja, sino que sube y que es alarmante
La Libertad Avanza acompañó el emplazamiento de los proyectos para evitar una derrota, pero ahora debe enfrentar la votación final. El acuerdo con una provincia y las medidas en estudio para convencer a los partidos cercanos de que no aprueben las iniciativas del PJ
Gerardo Martínez y Cristian Jerónimo verán este sábado al Sumo Pontífice en una audiencia privada como parte de una comitiva del encuentro Fratelli Tutti. Le entregarán un documento multisectorial elaborado en dos días de debate en Roma
Comentarios
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.