15 de marzo de 2025
Femicidio de Johana Ramallo: enjuiciarán a ocho sospechosos por delitos paralelos al crimen de la joven
Uno de ellos es Carlos “Cabezón” Rodríguez, quien mantenía una relación sexoafectiva con la joven y coordinaba encuentros a través de redes sociales
Las tres mujeres procesadas enfrentan cargos por explotación económica de la prostitución ajena, el mismo delito por el que serán juzgados GarcÃa, Espinosa Linares y Galarza Senio, quienes también están acusados de comercio de estupefacientes. Por su parte, D’ Uva Razzari está imputado por explotación sexual de su expareja, encubrimiento agravado y falso testimonio.
En agosto de 2018, la policÃa halló restos mutilados en las costas de la ciudad de Berisso, pero la confirmación de que pertenecÃan a Johanna Ramallo no llegó hasta 2019. La última imagen registrada de ella proviene de una cámara de seguridad de una estación de servicio en La Plata, en las calles 1 y 63, donde fue captada ingresando a un baño el mismo 26 de julio de 2017, dÃa en que desapareció. Sin embargo, a casi ocho años, las pericias no pudieron determinar cómo fue que el hecho que concluyó en su muerte.Ese dÃa, Johanna salió de la casa donde vivÃa con su madre y su hija pequeña, asegurando que regresarÃa a las 20:30, pero nunca volvió. Dos meses antes, se habÃa separado del padre de la niña, habÃa vuelto a vivir con su madre y, debido a dificultades económicas, habÃa comenzado a ejercer la prostitución.“Cabezón†RodrÃguez y “El Ruso†D’Uva Razzari son los dos imputados más comprometidos en la causa, ya que ambos explotaban sexualmente a sus parejas. RodrÃguez lo hacÃa con Johana, mientras que D’Uva Razzari hacÃa lo mismo con quien era su pareja en ese momento. Además, ambos proporcionaron información falsa durante la búsqueda de la joven y presionaron a terceros para desviar la investigación.Sobre los demás detenidos, la ruta de la venta de cocaÃna que trazó la pesquisa determinó que Linares enviaba a Galarza para distribuir las raciones a las mujeres y personas trans que recorrÃan la zona. Asimismo, el distribuidor no solo fue procesado por el delito de la comercialización de estupefacientes, sino que también por ser catalogado como el proxeneta de su pareja Sayuri Valentina León —una de las mujeres que fueron procesadas por la causa de Johana Ramallo en diciembre de 2022—.
Si bien no se logró identificar al autor material del crimen de Johana, la investigación determinó que los acusados desempeñaban distintos roles dentro de una organización criminal que operaba en la “zona roja†de La Plata.
