21 de abril de 2026
Juicio por Maradona, en vivo: "Desde que murió mi papá perdí las ganas de vivir", declaró Gianinna en una crisis de llanto
La hija del Diez comenzó a declarar pasadas las 11 de la mañana. Antes, un defensor se había opuesto a que testificara, pero los jueces no le dieron lugar al reclamo
Desde las 10 se inició la segunda semana del nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. A lo largo de esta mañana brindarán testimonio tres efectivos policiales y Giannina Maradona.
Las primeras dos audiencias de la semana pasada podrían resumirse con que el imputado Leopoldo Luque se fue "muy conforme". El neurocirujano, que siempre fue el más señalado por los acusadores, cambió su estrategia para este 2026: decidió que asistirá a todas las jornadas, que declarará las veces que sean necesarias y que responderá a cada afirmación sobre él que considere falsa.
Gianinna Maradona recordó la vida con su papá y cómo le afectó su fallecimiento: "Le pese a quien le pese, yo tuve una vida al lado de mi papá, donde vivimos cosas muy espectaculares y otras bastante tristes. Pero de una manera u otra logramos siempre estar cerca. Siempre fue un papá re presente como podía. Mi papá me enseñó todo lo que sí y todo lo que no en la vida. Con sus elecciones yo también aprendí a elegir mejor, a estar más atenta".
Luego contó: "Van a ser 6 años. Desde ese día, no hay un día que no me acostara y le pidiera a mi papá que me llevara con él, que yo no quería vivir más. Y yo sabía que tenía un hijo, que estaba mi sobrina, mi mamá, mi hermana. Pero yo sentía que no iba a poder vivir sin él. Mi vida cambió completamente y tuve que recurrir a un psiquiatra para estar medicada porque no tenía ganas de vivir. Y yo tenía un hijo que dependía de mí y lamento que me tenga que escuchar de esta forma. Yo me quería ir con mi papá".
Y concluyó: "Más allá de lo que pasó después, me encontré con esta puesta en escena horrible con gente que no medía que estaba hablando de un ser humano. Y fue peor, me costó muchísimo no cerrar los ojos y pedirle a mi papá que me quería morir. Y estar de nuevo acá sentada con el corazón en la mano es muy duro. Y sé que voy a pasar esa puerta y van a estar mi mamá y mi hermana para abrazarme, pero él no. Vivir con este dolor es terrible".
Sobre el 25 de noviembre de 2020, cuando falleció Maradona, la hija del Diez dijo: "Cuando se fueron los médicos y me dijeron lo que había pasado con mi papá, me dejaron pasar a la habitación. Estaba puesto en el medio de la cama, tapado por una sábana, y desde la puerta yo no lograba ver su cara porque el abdomen lo tapaba. Estaba muy hinchado".
Y describió: "Yo tengo en mi cabeza las manos de mi papá espectaculares, que son igual a las de mi hermana, y estaban deformadas las manos de lo hinchadas que las tenían. La panza parecía que iba a explotar directamente. Estaba manipulado por las veces que lo habían intentado reanimar y por eso las marcas de los brazos".
"La casa no estaba condicionada para una persona que no podía subir escaleras. No tenía una habitación en la planta baja; era un playroom tapeado al que le pusieron un sommier. El baño más cercano estaba yendo hacia la entrada. No era una casa para una internación domiciliaria; él tenía que poder estar en paz. El trato a mi papá era nulo porque él estaba en la habitación y los otros estaban en toda la casa", graficó sobre la vivienda del barrio San Andrés.
Tras la muerte del Diez, las hijas volvieron a la casa. Sobre ese momento, Gianinna contó: "Una vez que mi papá se fue al cielo, con Jana fuimos a sacar las cosas que había en esa casa y me encontré con la ropa de mi papá toda tirada, hecha bollos en los placards; había mantas y frazadas con olor a pis en caja, en la parrilla. Era desagradable hasta lo que había en las heladeras".
Gianinna Maradona aseguró que Diego estaba medicado para el corazón desde su primera internación en el año 2000 y dijo que la tomó sin interrupción hasta la internación domiciliaria de 2020, donde terminó falleciendo el Diez.
"En la internación domiciliaria las únicas pastillas que tomaba eran las que le daba la psiquiatra Agustina Cosachov", declaró. Los principales acusados por la muerte de Maradona remarcaron varias veces que el paciente no tenía un tratamiento cardíaco, sino solo de adicciones.
La hija del Diez hizo un breve repaso por los últimos 20 años de vida de Maradona. Comenzó con la crisis por sobredosis que tuvo en el año 2000. "Esa vez le pedí por favor que viviera, que quedaba mucho por vivir, que quería que conociera a mis hijos. Él me apretó la mano. Creo que ese día se dio cuenta de que tenía ganas de recuperarse. Se recuperó", dijo entre lágrimas. "Después hizo la noche del 10, la Selección, estaba bien".
Y siguió, de vuelta llorando: "En el nacimiento de mi hijo, mi papá estaba espectacular. Fue el mejor abuelo que pudo tener mi hijo. Mi bronca y mi dolor hoy también es que mis sobrinas no lo hayan podido disfrutar como abuelo".
Como momento bisagra, señaló: "Después él se fue a Dubai, a México. Y su salud se empezó a deteriorar. Desde que jugaba en la Selección que tomaba pastillas para dormir, pero después empezó a tomar en otras cantidades. Y no solo a la noche, sino también en el día".
Se reanudó el juicio con la declaración de Gianinna Maradona
"A raíz de los días que no podíamos ir a verlo, yo el 23 pregunto si eso iba a seguir así. Decidimos tener una reunión con Jana el 25 de noviembre. Agustina y Carlos iban a estar ahí, nos íbamos a encontrar. Me llama Cosachov por teléfono y me dice que mi papá se había descompensado. Me dijo que vaya, que maneje tranquila. Yo le pregunté si papá tenía pulso y ella me dijo que tenía pulso. Me respondía 'manejá tranquila y veni'. Yo no solo no manejé tranquila, sino que llamé a mi hermana, hablé con mi cuñado, me fui para la casa", relató Gianinna sobre el día del fallecimiento del Diez.
Llorando continuó: "Cuando estaba manejando me pego, atrás de una ambulancia que supuse que estaba yendo a lo de mi papá, entré al barrio, quise abrir la puerta de entrada y no pude porque estaba cerrada. Entré por el jardín y estaban los médicos intentando reanimar a mi papá, no me dejaron entrar. Al poco tiempo vinieron los médicos de la ambulancia para comunicarme a mí que era su familiar que no habían podido hacer nada y que mi papá se había muerto".
"Nosotros no queríamos que le hicieran una autopsia y mi mamá nos dijo que era muy importante porque se habían manejado mal. Que no era una muerte natural como nos querían hacer creer. Ahí hablamos con Jana y lo decidimos", siguió.
Gianinna Maradona contó que la primera semana de la internación domiciliaria de Maradona, él estaba bien. Pero que a partir de la segunda empezó a ver su desmejoría. Puntualmente recordó dos fechas.
"El 17 de noviembre de 2020 fui a verlo con mi hijo. Él no quería salir de su habitación y nos retiramos. Yo le dije a todos que no lo había visto bien a mi papá, que estaba muy hinchado. Incluso tenía la voz rara como robótica. Se lo dijo a Luque, se lo escribo a Díaz y me fui. El 18 volví y tampoco quiso salir de la habitación. Fueron médicos y tampoco lo quisieron recibir", recordó sobre los últimos días del Diez.
"El 18 mi papá nos pidió que nos retiremos todos. Nadie me dijo nada de su salud. Ese día nos dicen que era importante que le dejemos su espacio y que él pueda decidir si quería ver a alguien. Carlos Díaz nos explicaba que eran procesos", siguió.
