22 de marzo de 2023
"Esta reforma es necesaria, hubiera preferido no hacerla"
En momentos de elevada tensión social, el mandatario se refirió por primera vez a los cambios que impuso en el sistema previsional. Se espera que muestre su estrategia política de cara a las semanas siguientes.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que la reforma jubilatoria que impuso por decreto pese al rechazo mayoritario de los franceses y los sindicatos debe estar vigente "para fin de año".
En una entrevista con dos canales de televisión de Francia, el Presidente insistió en que elevar la edad jubilatoria de 62 a 64 años es necesario para evitar un "déficit" en la caja de pensiones en un paÃs con una expectativa de vida creciente.
Interview au 13h.
pic.twitter.com/AtOcivFMo7
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron)March 22, 2023
El Consejo Constitucional de Francia debe revisar la Ley en las próximas semanas en respuesta a recursos presentados por partidos opositores, y Macron sólo podrá promulgarla después de que el organismo dé su aprobación.
Fueron los primeros comentarios en público del liberal Macron desde que aprobó la reforma por decreto, la semana pasada, para evitar una votación potencialmente desfavorable en la Asamblea Nacional, la Cámara Baja del Parlamento.
La decisión intensificó una ola de protestas de varias semanas contra la reforma y contra el Presidente, algunas de las cuales incluyeron hechos de violencia y terminaron con detenidos y policÃas heridos.
El lunes pasado, hace dos dÃas, el Gobierno sobrevivió a dos mociones de censura en la Asamblea Nacional por el procedimiento elegido para aprobar la reforma.
Macron dijo que condenaba a la violencia de "sediciosos" pero que respetaba las protestas organizadas por los sindicatos y las espontáneas para mostrar pacÃficamente su desacuerdo con la reforma.
Huelgas, bloqueos y basura acumulada
Trabajadores portuarios en Marsella bloquearon este miércoles el acceso al puerto comercial de la ciudad, el más grande de Francia, impidiendo la entrada de camiones y automóviles en medio de una fuerte presencia policial, informó AFP.La basura aún se acumulaba en algunas calles de ParÃs en el dÃa número 17 de una huelga de recolectores, que fue extendida hasta el lunes próximo.
Las autoridades parisinas emitieron una orden en los últimos dÃas exigiendo a algunos empleados de la basura garantizar un "servicio mÃnimo" por motivos de salud.
Los envÃos de petróleo en el paÃs se vieron parcialmente interrumpidos en medio de huelgas en varias refinerÃas en el oeste y sur de Francia.
Las estaciones de servicio de la región sureste del paÃs son actualmente las más afectadas por el desabastecimiento.
Los sindicatos convocaron nuevas protestas y huelgas a nivel nacional el jueves para exigir que el Gobierno simplemente retire el proyecto de ley de jubilación.
Se esperaba que no funcionen los trenes regionales y de alta velocidad, el subte de ParÃs y otros medios de transporte público en las principales ciudades.
"Esta reforma es necesaria. No me hace feliz. Hubiera preferido no hacerla", aseguró el mandatario, de 45 años, en una entrevista con las cadenas TF1 y France 2, asumiendo la "impopularidad" de la medida.
"Esa reforma no es un lujo, no es divertido, es una necesidad del paÃs", insistió.
El mandatario dijo que su único error fue "no conseguir convencer" sobre la necesidad de la reforma.
Macron cargó contra los manifestantes que protagonizaron actos vandálicos, a los que calificó de "sediciosos" y comparó con quienes intentaron asaltar las instituciones en Estados Unidos en 2021 y en Brasil en 2023.
El decreto de la polémica
Macron y su primera ministra Élisabeth Borne adoptaron la semana pasada la reforma por decreto, ya que temÃan no alcanzar la mayorÃa necesaria en la Asamblea Nacional (Cámara Baja), incluso con el apoyo de la oposición de derecha Los Republicanos.Macron y su primera ministra Élisabeth Borne adoptaron la semana pasada la reforma por decreto, ya que temÃan no alcanzar la mayorÃa necesaria en la Asamblea Nacional
Esta decisión incendió las calles. Desde ese dÃa, ParÃs y otras ciudades registran cada noche protestas no declaradas, en las que manifestantes, en su mayorÃa jóvenes, queman contenedores y otros elementos en su disputa con la policÃa, que reprime con dureza.
Dos de cada tres franceses, según los sondeos, y todos los sindicatos se oponen al retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años para 2030 y al adelanto a 2027 de la exigencia de cotizar 43 años, y no 42, para cobrar una pensión completa.
Por otra parte, el Ejecutivo superó el lunes dos votaciones en la Asamblea Nacional destinadas a bloquear la impopular medida, que quedó asà automáticamente adoptada tras su reciente aprobación por decreto.
El martes por la noche, la plaza de la República de ParÃs fue escenario del lanzamiento de proyectiles y de gases lacrimógenos entre centenares de personas y las fuerzas de seguridad.
Hubo 46 detenidos. Entre jueves y lunes, fueron 855 en Francia, según el Ministerio del Interior.
El escenario polÃtico se tensa dÃa a dÃa. La PolicÃa se encuentra en el punto de mira. La oposición de izquierda, sindicatos de abogados, magistrados, la Liga de Derechos Humanos e incluso la defensora del pueblo expresaron su preocupación sobre su actuación contra los manifestantes.
Más allá de la reforma, el liberal Macron, de 45 años, se juega poder aplicar el programa de su segundo mandato que corre hasta 2027, por lo que su entrevista será muy seguida para conocer sus intenciones y ver si admite algún error, como esperan los observadores.
"El daño social y polÃtico por su obstinación en imponer una reforma de las pensiones es inmenso. Lo mejor serÃa que admitiera su error, pero su arrogancia lo hace improbable. Entonces, ¿qué decir?", señaló en un editorial el diario de izquierda Libération.
Macron habrÃa pedido asà "propuestas" en las próximas semanas sobre un cambio de método de gobernar, algo que ya habÃa prometido tras su reelección en abril, y de agendas.


