3 de abril de 2025
Crónica de una noche en la frontera más peligrosa de Chile: “Pasar por aquí es arriesgar la vida”
El límite norte entre territorio chileno y Bolivia, en la localidad de Colchane, se convierte cada madrugada en un gélido campo de escondite y persecución
“Me dejaron botada (abandonada)â€, dice apenas se encuentra cara a cara con el Ejército chileno, al que la agencia de noticias EFE acompaña esta noche de mediados de marzo en una misión de resguardo fronterizo.
Entre 30 o 40 personas, según fuentes de la PolicÃa de Investigaciones (PDI), cruzan cada dÃa desde Bolivia por este punto no habilitado cuando cae el sol, acompañados de supuestos guÃas –conocidos como ‘coyotes’–, y la mayorÃa sin agua ni comida, después de semanas atravesando distintos paÃses de la región.
“Tengo mucho miedo. Pensé que me iba a morir. Venimos caminando desde las siete de la tarde (son las dos de la madrugada)â€, relata entre sollozos Yusmerli, venezolana y chef de profesión.
“Vengo a trabajar para ayudar mejor a mi familia, no vengo a hacer nada maloâ€, dice pensando en su hijo de tres años que ahora le cuida su hermana en Venezuela.El Ejército chileno activó sus dispositivos nocturnos tras observar por cámaras térmicas tres grupos dispuestos a atravesar el bofedal (humedal altiplánico) que separa ambos paÃses. Yusmerli estaba ahÃ, junto con varios menores.Casi dos horas después, la caravana militar llega a dos kilómetros de la frontera, pero no hay rastro de los migrantes: “Es el juego del gato y el ratónâ€, dice el teniente coronel Carlos Tapia. “Nos fue mal hoy, los coyotes fueron más astutosâ€, lamenta.
Los coyotes conducen a los migrantes por el paso irregular a cambio de dinero y engañan a los extranjeros sobre las dificultades de la travesÃa por el altiplano.
“Me dijeron que solo iba a caminar 15 minutos, pero fue mucho más en medio de la nada y con muchos peligros. Pasar por aquà es arriesgar la vidaâ€, reconoce Yusmerli.Tapia explica a EFE que los coyotes “atemorizan†a los migrantes –les dicen que “los uniformados de la frontera los maltratarán, como ocurre en otros paÃsesâ€â€“ y luego los abandonan en la ruta y se escapan con su dinero. “Por eso –añade–, prefieren entrar por un paso irregularâ€.
Con su pasaporte caducado “por la situación en Venezuela y lo caro que saleâ€, apenas es detenida, Yusmerli pregunta por una posible deportación: “El ingreso inhabilitado es una falta, no un delito; ser migrante no es delitoâ€, le responde Tapia.Los soldados condujeron a Yusmerli al Control Migratorio Irregular del Complejo Fronterizo de Colchane, donde fue entregada a la PolicÃa para iniciar un “proceso sancionatorio†para su eventual expulsión, un proceso que puede durar meses y que es apelable si existen vÃnculos familiares en Chile o sustento económico, entre otros.Si hubiera cruzado hoy la frontera, sin embargo, su situación habrÃa sido distinta. Desde el 28 de marzo, cualquier extranjero que ingrese a Chile por este punto de forma irregular es “reconducido†a Bolivia, tras la implementación del acuerdo suscrito en diciembre entre Santiago y La Paz para un control migratorio “más efectivoâ€.
(EFE)
