20 de octubre de 2025
Triple femicidio de Florencio Varela: pidieron un careo entre Víctor Sotacuro y la inquilina de la casa del horror
Fue impulsado por los abogados del detenido que asegura ser solo un remisero. La imputada le endilga ser el líder de la banda que ordenó los asesinatos de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez
Entre los puntos de desacuerdo, la defensa de Sotacuro apuntó que González Guerrero ubicó al acusado en del domicilio donde ocurrió el triple crimen y negó la versión de la imputada sobre que “habrÃa ingresado a la vivienda el dÃa del hecho, bajando de la camioneta con las chicas, cuando en realidad nunca lo hizoâ€.
Un segundo eje de controversia reside en la identificación confusa de los apodos. Según expone el escrito dirigido al fiscal Carlos Adrián Arribas, a cargo de la investigación, González Guerrero confundió el alias de ‘El Chato’, vinculado a Sotacuro, con el de ‘El Duro’.
Eso para la defensa constituye un error que altera la imputación de responsabilidades: “A VÃctor se lo conoce como ‘El Chato’, y ‘El Duro’ es otra persona dentro del grupo investigadoâ€.En esa lÃnea, la presentación judicial solicita que el acto procesal se lleve a cabo este lunes, aprovechando la presencia simultánea de los imputados en la fiscalÃa.
Celeste fue la detenida que dio la primera versión de lo que sucedió en su casa. Según sus dichos, un poco por lo que vio, otro poco por lo que le contó su pareja, Villanueva Silva, incluso le dijo que él asesinó a una de las chicas que intentó escapar de la casa.En tanto, el acusado siempre se atribuyó el rol de remisero, del encargado de ir a busca a ‘El Loco’ David, incluso confirmó que también llevó a ‘Pequeño J’ en ese Volkswagen Fox de regreso al Bajo Flores desde Florencio Varela.
Florencia Ibáñez, sobrina de Sotacuro, amante Alex Ydone Castillo y también imputada en la causa, sostiene con su relato parte de la coartada de su tÃo. La mujer siempre dijo que ellos dos no ingresaron a la casa de la calle Chañar al 700 la madrugada de los homicidios y que no sabÃan lo que realmente sucedÃa allÃ, sino que se enteraron luego.